Jaxson Dart impone condiciones y los Giants doblegan a Dallas

EAST RUTHERFORD, Nueva Jersey.— Los New York Giants comenzaron la temporada con autoridad, controlaron el reloj y encontraron en Jaxson Dart al conductor que necesitaban para derrotar 28-20 a los Dallas Cowboys en el MetLife Stadium. El marcador dejó a los visitantes a una posesión de distancia, pero las estadísticas cuentan una historia bastante menos equilibrada: Nueva York produjo 394 yardas, consiguió 29 primeros y diez y mantuvo a la ofensiva de Dallas como espectadora durante buena parte de la noche.
Dart completó 23 de 29 pases para 230 yardas, lanzó tres touchdowns, no sufrió intercepciones y terminó con un rating de 134.2. El quarterback también aportó 54 yardas terrestres, incluida una escapada de 22, para convertirse en una pesadilla que la defensiva de los Cowboys nunca consiguió encerrar dentro de la bolsa de protección.
Los 28 puntos representan la mayor producción de los Giants en un partido inaugural desde la temporada 2013 y la historia tiene una coincidencia caprichosa: aquella noche el rival también fue Dallas.
El 8 de septiembre de ese año, Nueva York anotó 31 puntos en el AT&T Stadium, pero perdió 36-31 ante los Cowboys. Eli Manning lanzó para 450 yardas y cuatro touchdowns, aunque los Giants desperdiciaron aquella producción con seis entregas de balón: tres intercepciones y tres balones sueltos perdidos.
Trece años después, otra vez frente a la estrella solitaria, Nueva York no necesitó alcanzar los 31 puntos ni sobrevivir a una feria de errores. Dart protegió el ovoide, lanzó tres touchdowns sin intercepciones y los Giants finalmente convirtieron su mejor estreno ofensivo desde aquella noche en una victoria.
Los Giants marcaron el ritmo desde el comienzo
Nueva York recorrió 83 yardas en diez jugadas durante su primera serie ofensiva y abrió el marcador con un acarreo de tres yardas de Cam Skattebo. Dallas tardó hasta los últimos minutos del segundo periodo para responder: Dak Prescott conectó con CeeDee Lamb en un pase de una yarda que igualó el encuentro.
La paridad duró apenas cinco minutos y 24 segundos. Con solamente 20 segundos antes del descanso, Dart encontró a Isaiah Likely para un touchdown de 15 yardas y devolvió la ventaja a los Giants. La serie necesitó únicamente 29 segundos para recorrer 55 yardas y mandó a Nueva York al vestidor con ventaja de 14-7.
Dallas nunca estuvo al frente. Los Cowboys consiguieron empatar momentáneamente en el segundo cuarto, pero pasaron 20 minutos con 12 segundos persiguiendo el marcador y llegaron a encontrarse 14 puntos abajo.
Dart y Likely castigaron a Dallas
Los Giants recibieron el balón al comenzar la segunda mitad y consumieron ocho minutos con una serie de 12 jugadas y 74 yardas. Dart volvió a conectar con Likely, ahora desde dos yardas, para ampliar la diferencia a 21-7.
Likely fue el receptor más productivo de Nueva York al atrapar los ocho pases dirigidos hacia él para 78 yardas y dos touchdowns. Malik Nabers agregó seis recepciones para 69 yardas, mientras que Darnell Mooney y Beaux Collins Fields combinaron cuatro atrapadas y 52 yardas.
Dallas respondió con una serie de 12 jugadas y 75 yardas, coronada por un acarreo de una yarda de Javonte Williams. Sin embargo, los Cowboys nunca consiguieron detener el reloj ni cambiar el guion del encuentro.
El golpe definitivo llegó en el último periodo. Los Giants construyeron una posesión de 13 jugadas, avanzaron 65 yardas y consumieron ocho minutos con 11 segundos. Dart cerró la marcha con un pase de nueve yardas para Devin Singletary y colocó el marcador 28-14 cuando restaban 7:26.
Dallas reaccionó demasiado tarde
Prescott respondió con un pase de touchdown de 17 yardas para Javonte Williams y completó una serie de 74 yardas en apenas 2:05. Sin embargo, Brandon Aubrey falló el punto extra y la diferencia permaneció en ocho puntos.
Los Cowboys necesitaban recuperar el balón para buscar el empate, pero nunca volvieron a tocarlo. Nueva York tomó posesión cuando restaban 5:21, consiguió tres primeros y diez y consumió el resto del encuentro. Las últimas tres jugadas fueron simplemente rodillas al césped de Dart.
Prescott completó 22 de 34 pases para 175 yardas, dos touchdowns y una intercepción. CeeDee Lamb terminó con cinco recepciones, 44 yardas y una anotación; Williams produjo 72 yardas desde la línea de golpeo y consiguió dos touchdowns, uno por carrera y otro por recepción.
George Pickens quedó reducido a tres recepciones y 28 yardas. Ningún jugador de Dallas consiguió superar las 44 yardas por recepción y la ofensiva aérea apenas promedió 5.1 yardas por jugada de pase.
Nueva York dominó el balón y las trincheras
La ofensiva de Dallas generó solamente 244 yardas y 21 primeros y diez. Lo más preocupante fue la falta de oportunidades: los Giants conservaron la posesión durante 39 minutos con 48 segundos, contra únicamente 20:12 de los Cowboys.
Nueva York ejecutó 68 jugadas ofensivas y Dallas apenas 52. Los Cowboys convirtieron ocho de sus 11 terceras oportunidades, una cifra que normalmente sería suficiente para competir, pero los Giants fueron todavía mejores: nueve conversiones en 11 intentos, para una efectividad de 81.8 por ciento.
El ataque terrestre también inclinó la balanza. Los Giants acumularon 165 yardas en 37 acarreos, mientras Dallas terminó con 69 en solamente 18 intentos. Skattebo encabezó a Nueva York con 81 yardas y un touchdown en 18 oportunidades; Dart agregó 54 y Singletary aportó otras 16.
Los Giants produjeron 11 primeros y diez por carrera y consiguieron otros 14 por pase. También fueron perfectos dentro de la zona roja, donde transformaron sus cuatro oportunidades en touchdown. No intentaron un solo gol de campo porque no lo necesitaron: cada visita profunda terminó con siete puntos.
Un estreno sin necesidad de milagros
La intercepción de Jevon Holland fue la única entrega de balón de Dallas y ayudó a conservar una actuación prácticamente limpia de los Giants. Dart fue capturado dos veces, pero Nueva York perdió solamente una yarda en esas jugadas y no concedió ninguna intercepción.
Ante 83,286 aficionados en el MetLife Stadium, los Giants no necesitaron fuegos artificiales ni una jugada milagrosa. Les bastó con proteger el balón, ganar las trincheras, convertir terceras oportunidades y sostener series interminables.
Dallas maquilló el marcador durante los últimos minutos; Nueva York se quedó con el partido de principio a fin.