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Nota Futbol Americano

Chicago y Carolina convierten la Semana 1 en una feria de 96 puntos

13 de septiembre de 2026
Foto: Chicago Bears Media

CHARLOTTE, Carolina del Norte.— Los Chicago Bears y Carolina Panthers decidieron inaugurar la temporada olvidándose de las defensivas. Caleb Williams produjo cuatro touchdowns, D’Andre Swift corrió para tres y Chicago derrotó 59-37 a Carolina en el Bank of America Stadium, dentro del partido inaugural con más puntos combinados en la historia de la NFL.

Los 96 puntos superaron cualquier antecedente de una Semana 1. Chicago acumuló 552 yardas, anotó seis veces por tierra y convirtió un encuentro empatado 31-31 durante el tercer cuarto en una victoria por 22 puntos. Carolina contribuyó con la mayor producción ofensiva de su historia en un debut, pero también permitió más puntos que en cualquier otro partido de la franquicia.

Fue una tarde para los aficionados a la ofensiva, los jugadores de Fantasy y quienes apostaron a las altas. Para los coordinadores defensivos fue un expediente que probablemente terminará bajo llave.

La línea de puntos murió antes del descanso

DraftKings cerró la línea de altas y bajas en 47.5 puntos. La apuesta al over quedó resuelta cuando Ryan Fitzgerald convirtió un gol de campo de 44 yardas para empatar el partido 24-24, cuando todavía faltaban 2:35 para llegar al descanso.

Caleb Williams respondió conduciendo una serie de 80 yardas que terminó con su escapada anotadora de 29. Chicago se fue al vestidor con ventaja de 31-24 y ambos equipos ya habían combinado 55 puntos durante los primeros 30 minutos.

La anotación comenzó desde la primera posesión. Bryce Young encontró a Chuba Hubbard con un pase de cuatro yardas, pero Williams respondió con una carrera de nueve. Swift agregó un touchdown de una yarda y Cole Kmet atrapó un envío de 22 para colocar a Chicago arriba 21-7.

Carolina contestó con un pase de 51 yardas de Young para Jalen Coker y una carrera anotadora de siete del propio quarterback. Cairo Santos y Fitzgerald intercambiaron goles de campo antes de que Williams devolviera la ventaja a los Bears.

Carolina empató; Chicago respondió con una avalancha

Los Panthers recibieron el balón al comenzar la segunda mitad y recorrieron 58 yardas para empatar 31-31 mediante una carrera de dos de Hubbard. En ese momento, Carolina había regresado de una desventaja de 14 puntos y el encuentro parecía destinado a resolverse en la última posesión.

Chicago respondió con 28 puntos consecutivos

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Swift coronó una serie de 13 jugadas y 65 yardas con su segundo touchdown de una yarda. Después de que la defensiva detuviera a Carolina en cuarta oportunidad, Kyle Monangai se escapó 61 yardas en la siguiente jugada para colocar el marcador 45-31.

Williams encontró a Jahdae Walker con un pase de una yarda en el cuarto periodo. Coker atrapó su segundo touchdown para acercar a los Panthers, aunque el punto extra fue bloqueado, y Swift cerró la cuenta con una carrera de 28 yardas cuando quedaban pocos segundos.

Los Bears anotaron en cada cuarto: 14 puntos en el primero, 17 en el segundo, 14 en el tercero y otros 14 en el último.

Caleb Williams hizo algo que Chicago no veía desde 1936

Williams completó su actuación con 269 yardas por pase, dos envíos de touchdown y dos anotaciones terrestres. También corrió para 65 yardas y terminó con 334 yardas totales y un rating de 124.1. Fue el primer partido de su carrera con múltiples touchdowns por tierra.

El quarterback se convirtió en apenas el segundo jugador de Chicago con dos pases de touchdown y dos anotaciones terrestres dentro de un partido como visitante. El antecedente se remonta hasta 1936, cuando Bernie Masterson lo consiguió frente a los New York Giants.

Sus dos envíos de touchdown llegaron mediante jugadas de play action. Desde el inicio de la temporada 2025, Williams suma 14 pases anotadores utilizando el engaño de carrera, empatado con Dak Prescott en el segundo lugar de la NFL durante ese periodo. Matthew Stafford encabeza la clasificación con 21.

Williams y Swift también se convirtieron en la primera pareja de jugadores de los Bears con al menos dos touchdowns terrestres cada uno desde Neal Anderson y Jim McMahon, quienes lo consiguieron precisamente en el partido inaugural de 1988 frente a Miami.

D’Andre Swift corrió hacia los libros de historia

Swift acumuló 124 yardas en 18 acarreos y consiguió tres touchdowns terrestres, la primera actuación de tres anotaciones durante sus siete temporadas en la NFL. Kyle Monangai agregó 100 yardas, incluidas las 61 de su escapada, para completar una tarde en la que Carolina nunca encontró la forma de cerrar los carriles interiores.

Swift se convirtió en apenas el tercer corredor de Chicago durante la era del Super Bowl con al menos 120 yardas y tres touchdowns terrestres en un mismo juego. Walter Payton lo hizo cuatro veces y Rashaan Salaam lo consiguió en 1995.

Los Bears terminaron con seis anotaciones por carrera, empatando la mayor cantidad para un partido inaugural en la historia de la NFL. El récord había permanecido como una pieza de museo durante más de un siglo: Rock Island Independents y Detroit Heralds lo establecieron en 1920; Canton Bulldogs lo igualó en 1922.

Las 552 yardas representan la tercera mayor producción de Chicago dentro de un partido desde el comienzo de la era del Super Bowl en 1966. Para una franquicia históricamente identificada con la defensiva, el mensaje fue bastante poco discreto: estos Bears quieren ganar anotando.

Una producción ofensiva casi inédita

Los 59 puntos empataron la segunda mayor cifra para cualquier equipo dentro de un partido inaugural. Atlanta conserva el récord con los 62 que consiguió frente a New Orleans en 1973.

Baltimore anotó 59 contra Miami en 2019; Dallas hizo lo mismo frente a Detroit en 1968 y Kansas City ante Denver en 1963. Chicago se incorporó a ese grupo y además estableció un récord propio para el comienzo de una campaña.

Los 59 puntos también representan la cuarta mayor producción de los Bears dentro de cualquier encuentro, incluidos playoffs, y la más elevada desde que anotaron 61 contra Green Bay en 1980. La actuación confirmó las expectativas alrededor del sistema ofensivo de Ben Johnson, aunque las 478 yardas permitidas dejaron trabajo pendiente para la defensiva.

Bryce Young produjo cuatro touchdowns y aun así perdió

Carolina no perdió por falta de ofensiva. Bryce Young lanzó para 361 yardas, consiguió tres touchdowns por pase, agregó uno por carrera y sufrió una intercepción.

Young se convirtió en el segundo quarterback de los Panthers con múltiples partidos de al menos tres pases de touchdown y una anotación terrestre. El único que lo había conseguido era Cam Newton, quien registró seis actuaciones semejantes con Carolina.

Jalen Coker atrapó ocho pases para 138 yardas y dos touchdowns. Se unió a Patrick Jeffers y Steve Smith Sr. como los únicos jugadores de los Panthers con al menos 135 yardas y dos anotaciones por recepción dentro de un encuentro.

Coker anotó mediante pases de 51 y ocho yardas, mientras Hubbard consiguió touchdowns por recepción y por carrera. Carolina anotó 37 puntos, la mayor cifra de la franquicia dentro de un partido inaugural y la segunda más elevada en una derrota. El récord continúa siendo el descalabro 41-38 frente a New Orleans en 2016.

Todo ese trabajo terminó convertido en una nota al pie porque la defensiva de los Panthers permitió 59 puntos, la peor cifra en la historia de la organización.

Una victoria para disfrutar y también para revisar

Chicago dejó Charlotte con una actuación ofensiva para los libros: 59 puntos, 552 yardas, seis touchdowns terrestres y dos corredores por encima de las 100 yardas.

Williams fue preciso y peligroso con las piernas; Swift castigó cerca de la zona de anotación y Monangai rompió el partido con la carrera más larga de la tarde. Los Bears anotaron 28 puntos después de que Carolina empatara en el tercer periodo y convirtieron un intercambio de golpes en una paliza.

Sin embargo, permitir 37 puntos y 478 yardas evita declarar perfecta la tarde. La ofensiva de Chicago parece preparada para competir contra cualquiera; la defensiva todavía debe demostrar que puede evitar que cada domingo se convierta en una persecución.

En Carolina el diagnóstico es más sencillo y bastante más doloroso: anotar 37 puntos en casa debe alcanzar para ganar. Permitir 59 no alcanza ni para conservar el orgullo.

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