La defensiva de Cincinnati despoja cuatro veces a Tampa Bay y rescata a Burrow

CINCINNATI, Ohio.— Los Bengals iniciaron la temporada demostrando que también pueden ganar cuando Joe Burrow no lanza cuatro touchdowns y Ja’Marr Chase prácticamente desaparece. Cincinnati recuperó cuatro balones sueltos, convirtió los primeros tres en anotaciones y derrotó 33-27 a los Tampa Bay Buccaneers en el Paycor Stadium.
Demetrius Knight Jr. devolvió 27 yardas un fumble hasta la zona de anotación, Mike Gesicki y Chase Brown capitalizaron los siguientes intercambios, y Evan McPherson convirtió cuatro goles de campo. Burrow completó 25 de 35 pases para 254 yardas, un touchdown y una intercepción.
Tampa Bay hizo suficiente para competir, pero también cometió suficiente para perder. Baker Mayfield perdió tres balones y los Buccaneers entregaron cuatro posesiones en total. Cincinnati no necesitó pedir otra invitación.
Tres posesiones, tres balones sueltos y tres touchdowns
Tampa Bay comenzó con un gol de campo de 34 yardas de Chase McLaughlin. Su ventaja de 3-0 parecía un buen arranque hasta que el ovoide comenzó a escapar de prácticamente todas las manos vestidas de blanco.
Myles Murphy y Barrett Carter capturaron a Mayfield y provocaron el primer balón suelto. Knight recogió el ovoide en la yarda 27 y recorrió la banda hasta conseguir el primer touchdown de Cincinnati en la temporada.
Fue la primera devolución de un fumble para touchdown de los Bengals desde la postemporada de 2022, cuando Sam Hubbard protagonizó el llamado “Fumble in the Jungle” con un regreso de 98 yardas contra Baltimore.
La siguiente posesión terminó de la misma manera. Bryan Cook desprendió el balón de Bucky Irving y Boye Mafe recuperó en la yarda 33 de Tampa Bay. Burrow aprovechó el terreno corto y encontró a Gesicki con un pase de dos yardas para colocar el marcador 14-3.
Mayfield dejó otro balón en la zona de anotación
Los Buccaneers finalmente construyeron una serie prometedora y llegaron a la zona roja. Mayfield escapó de la presión y corrió hacia la zona de anotación, pero Carter le arrancó el ovoide en la yarda cuatro.
El balón cruzó la línea de gol y Cook lo recuperó dentro de la zona de anotación para completar el tercer fumble perdido consecutivo de Tampa Bay.
Cincinnati recorrió 80 yardas y Chase Brown terminó la serie con una carrera de cinco completamente sin contacto. El marcador quedó 21-3 y la defensiva había participado directamente en los tres touchdowns.
Fue la primera ocasión desde el partido inaugural de 2007 contra Baltimore en que los Bengals recuperaron balones sueltos durante tres posesiones defensivas consecutivas. La coincidencia fue completa: aquellos Ravens también eran, hasta este domingo, el último equipo que había perdido tres fumbles durante la primera mitad de su debut.
Los Buccaneers redujeron la diferencia, pero Cincinnati llegó al descanso con ventaja de 24-10. Los 17 puntos constituyeron su mayor margen al medio tiempo en un partido inaugural desde 2015, cuando dominaban a Raiders por 24. También fueron sus primeros 24 puntos más productivos desde aquel estreno.
Cincinnati ganó sin depender de Ja’Marr Chase
Burrow terminó con 254 yardas, un touchdown y una intercepción. Su QBR total de 76.1 fue el más alto de su carrera dentro de un partido inaugural.
Lo extraordinario fue conseguirlo prácticamente sin Ja’Marr Chase. El receptor recibió solamente dos pases dirigidos, la menor cantidad de su carrera, y terminó con 12 yardas.
Chase solamente había producido menos en diciembre de 2021, cuando consiguió tres contra Denver. Las 12 yardas igualaron su segunda cifra más baja, registrada previamente frente a Baltimore en noviembre de 2023.
La atención sobre Chase abrió espacios para otros jugadores. Gesicki atrapó cinco pases para 78 yardas y un touchdown, mientras Tee Higgins realizó recepciones importantes para mantener las series.
Cincinnati construyó 33 puntos sin que su principal arma ofensiva fuera protagonista. En temporadas anteriores, eso habría sido difícil de imaginar.
La presión defensiva cambió de rostro
Los Bengals terminaron la temporada anterior con un pass rush win rate de 28.8 por ciento, el peor de toda la NFL. Contra Tampa Bay elevaron esa efectividad hasta 56 por ciento.
Fue su mejor registro desde el 62.1 por ciento conseguido frente a Las Vegas en 2024. Cincinnati capturó cuatro veces a Mayfield y mantuvo presión suficiente para provocar decisiones apresuradas y problemas con la protección del balón.
La defensiva no solamente detuvo posesiones: anotó y entregó campos cortos. Los cuatro balones perdidos de Tampa Bay terminaron generando 24 de los 33 puntos de Cincinnati.
La unidad que solamente había conseguido un touchdown defensivo durante toda la campaña anterior necesitó poco más de ocho minutos para igualar esa producción.
Josiah Trotter encabezó la reacción
Cuando parecía que Cincinnati controlaría el encuentro sin sobresaltos, el novato Josiah Trotter cambió el ritmo. El linebacker interceptó a Burrow y devolvió el ovoide 38 yardas para touchdown, reduciendo la diferencia a 27-20 durante el tercer cuarto.
Trotter también consiguió una captura y dos tackleadas detrás de la línea. Se convirtió en el primer jugador que registra un pick-six y un sack dentro de su debut en la NFL desde que las capturas se reconocen oficialmente, en 1982.
Su actuación mantuvo con vida a Tampa Bay después de la desastrosa primera mitad. La defensiva de los Buccaneers produjo la jugada que necesitaba, pero su ofensiva ya había regalado demasiados puntos.
Los cuatro fumbles terminaron pesando más que cualquier intento de remontada.
McPherson mantuvo la distancia
Evan McPherson convirtió sus cuatro intentos de gol de campo, incluidos disparos de 55 y 58 yardas. Dos de ellos llegaron durante el último cuarto y extendieron la ventaja de Cincinnati a 33-20.
Mayfield respondió con una carrera de touchdown de nueve yardas cuando restaban 3:19. Tampa Bay decidió enviar el kickoff profundo en lugar de intentar una patada corta y nunca recuperó el balón.
Burrow administró la última posesión y los Bengals agotaron el reloj. La remontada murió sin que Mayfield recibiera una oportunidad final.
Cincinnati consiguió así su primera victoria como local dentro de una Semana 1 desde 2021, cuando derrotó a Minnesota.
Mayfield vivió su peor tarde con el balón
Baker completó 23 de 28 pases para 216 yardas y añadió el touchdown terrestre del último cuarto. Sus números como pasador fueron eficientes; su manejo del balón fue desastroso.
Mayfield registró tres fumbles perdidos, la primera ocasión desde su llegada a Tampa Bay en 2023 en que sufrió múltiples balones sueltos dentro de un partido. Fue apenas la cuarta actuación semejante de su carrera y la anterior había ocurrido con Cleveland contra Arizona el 17 de octubre de 2021.
La primera pérdida terminó directamente en touchdown de Knight. La segunda entregó a Cincinnati un campo de apenas 33 yardas. La tercera borró una oportunidad de anotación dentro de la zona roja.
Tampa Bay perdió por primera vez un partido inaugural desde 2020. El rival no necesitó superarlo durante todas las jugadas; le bastó con recoger los balones que los Buccaneers fueron dejando sobre el césped.
Los Bengals comienzan a cambiar una mala costumbre
Cincinnati ganó en la Semana 1 por segundo año consecutivo después de derrotar a Cleveland en el arranque de 2025. Es la primera vez que enlaza dos victorias inaugurales desde que consiguió tres seguidas entre 2014 y 2016.
Los 33 puntos empataron la cuarta producción más elevada de la franquicia dentro de un debut. Los Bengals anotaron 37 en 1971, 35 en 1999 y 34 en 2018; también llegaron a 33 en 1974 y 2015.
Joe Burrow no necesitó perseguir el marcador ni realizar una serie milagrosa. Chase prácticamente no apareció y la ofensiva produjo solamente dos touchdowns.
Esta vez la defensa se encargó del trabajo pesado. Recuperó cuatro balones, anotó siete puntos, entregó dos campos cortos y convirtió la primera mitad en una pesadilla para Tampa Bay.
Durante años, Cincinnati pidió a Burrow y Chase que rescataran una defensiva vulnerable. En el comienzo de 2026 ocurrió exactamente lo contrario. Y si esa transformación es real, los Bengals pueden convertirse en un problema mucho más serio.